
En los últimos cuatro años, las Zonas de Parqueo Pago (ZPP) han evolucionado la manera de estacionar en Bogotá, convirtiéndose en una herramienta clave para el ordenamiento del espacio público, la movilidad sostenible y la cultura ciudadana.
Gracias a su implementación, hoy la ciudad cuenta con más de 10.000 cupos de estacionamiento autorizado, distribuidos en 13 localidades y a lo largo de más de 78 kilómetros, lo que ha permitido recuperar espacio público y promover un uso más responsable de las vías
Movilidad sostenible e incentivos ciudadanos
Las ZPP también impulsan alternativas de movilidad sostenible. Entre los incentivos destacados se encuentran una hora gratis para vehículos eléctricos y más de 1.000 cupos gratuitos para bicicletas, fomentando prácticas amigables con el medio ambiente y una ciudad más consciente de sus desplazamientos
Más fácil, legal y confiable
Durante este periodo, el sistema fortaleció su plataforma tecnológica, diversificó los medios de pago y amplió sus canales, logrando que el 67 % de los pagos se realicen de manera digital, con más de 8 millones de usos registrados.
Además, Bogotá se consolidó como ciudad pionera al habilitar el pago y la reserva del estacionamiento vía WhatsApp, a través de ZIPI, la asistente virtual, facilitando la experiencia para los usuarios
Cultura ciudadana y pedagogía en calle
El componente pedagógico ha sido fundamental. Con la creación de la Patrulla del Buen Parqueo, se fortalecieron las acciones de cultura ciudadana mediante más de 300 actividades de Parking Day ZPP y 9 tomatones distritales, orientadas a sensibilizar a la ciudadanía sobre el buen uso del espacio público
Impacto social y generación de empleo
Las ZPP también han generado un impacto social positivo, con cerca de 300 empleos creados, bajo un enfoque de equidad e inclusión. El 62 % del equipo está conformado por madres cabeza de familia, y un 6 % corresponde a antiguos cuidadores informales, promoviendo oportunidades de vinculación laboral formal y digna
Zonas de Parqueo Pago continúan aportando a una Bogotá más organizada, con mayor conciencia sobre la movilidad y el uso del espacio público, demostrando que estacionar bien también es construir ciudad.